
Que
Que todo ser humano tiene el derecho inalienable a vivir desde el momento mismo de su concepción.
Que el aborto no es sólo una “interrupción voluntaria del embarazo” como se nos quiere hacer creer, sino, como afirma nuestra Santa Madre Iglesia: “el aborto provocado es un crimen abominable e injustificable, un acto intrínsecamente malo, brutal y cruel por el que se provoca la interrupción de una vida humana”
Que nuestra fe cristiana, apoyada por la ciencia, nos hace creer y manifestar que no existe ni puede existir derecho individual, colectivo o legislativo alguno que pueda justificar la muerte de seres humanos y menos aún la de aquellos que están más indefensos y débiles como son los “no nacidos”.








