1 de marzo de 2007

Hermandad de San Gil


Hermandad Sacramental y Real Archicofradía de la Coronación de Espinas de Nuestro Señor Jesucristo, Glorioso Señor San Marcos, Glorioso Señor San Roque, Santísimo Cristo de la Salud, Nuestra Madre y Señora María Santísima de los Dolores Coronada, Sagrado Corazón de Jesús y San Juan de Dios.

Parroquia de San Gil Abad.
Fundación: 1581.
Miércoles Santo.
Twitter: @HERMANDADSANGIL

HISTORIA
El más remoto antecedente de la corporación fue la Hermandad Hospitalaria de San Marcos, fundada en el hospital homónimo en el siglo XV, clausurado en 1570. Poco después, las primeras reglas de la nueva Cofradía de la Coronación de Espinas de Nuestro Señor y San Marcos se aprueban en 1581, establecida en la Parroquia de San Gil Abad, si bien los orígenes de la misma se remontan varias décadas atrás en el Hospital de San Marcos. Sólo dos años más tarde se agrega como titular a San Roque, uno de los patronos contra las epidemias. En 1589, el templo cedió a la hermandad la antigua capilla de San Antonio, quedando ya constancia de la entronización de las imágenes de un crucificado y de una dolorosa. No obstante, la talla cristífera no sería cedida a la cofradía hasta 1614 debido a la creciente devoción al "Señor de San Gil", pues la advocación de "Salud" no se daría hasta finales del siglo XIX. Ya durante el siglo XVIII, cuando comienza la tradición de visitar al crucificado cada viernes, se construye la capilla que la hermandad posee actualmente. 

Desde el siglo XVI, la Hermandad de San Gil había procesionado el Lunes Santo. Ya en 1891, tras la extinción de otras cofradías ecijanas, cuando pasa a procesionar el Miércoles Santo, después de dos años saliendo en Viernes Santo. Pocos años después se decide agregar por fin a Nuestra Señora de los Dolores en el título corporativo, que se verá completado en 2006 con la inclusión del Sagrado Corazón de Jesús y de San Juan de Dios, y en 2011 con la adquisición del carácter sacramental. En este último año también se bendice la nueva casa-hermandad, que cuenta con una exposición permanente de los enseres patrimoniales de la cofradía.

Por otro lado, la Hermandad de San Gil fue una de las primeras cofradías ecijanas en asumir las formas sevillanas de portar los pasos; esto es, a costal, en lugar de llevarlos a hombros con hábitos similares a los nazarenos. Este cambio se produjo entre 1927 y 1928.

Reseña artística de los titulares secundarios: San Marcos y San Roque (anónimo, finales del siglo XVI), Sagrado Corazón de Jesús (anónimo, comienzos del siglo XX) y San Juan de Dios (talleres de Olot).

HÁBITO PENITENCIAL
- Misterio y Cristo: túnicas moradas con botonadura blanca y fajín morado. Capa blanca con vueltas moradas y escudo sobre fondo morado bordado en el hombro izquierdo. Capillo morado con escudo bordado. Guantes negros.
- Palio: túnica blanca con botonadura celeste y fajín celeste. Capa blanca con vueltas celestes y escudo sobre fondo celeste bordado en el hombro izquierdo. Capillo celeste con escudo bordado. Guantes blancos.

CORONACIÓN DE ESPINAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
RESEÑA ARTÍSTICA
El Cristo de la Coronación de Espinas fue en origen un Ecce-Homo, obra anónima datada en el siglo XVIII. Fue reformado por el ecijano Antonio María de Alba en 1864 para procesionar, tallando clámide, pies y pedestal. No se realizaría un cuerpo completo hasta la intervención del ecijano Rafael Amadeo Rojas en 1993, que esculpe de nuevo la espalda y el brazo izquierdo, así como piernas, paño de pureza y corona de espinas. Además, junto a un cordón de oro fino realizado en el siglo XVIII, la imagen posee potencias de plata sobredoradas de Manuel de los Ríos.

El misterio se completa con dos sayones, un soldado romano, Poncio Pilatos y un sacerdote hebreo, obras de Rafael Amadeo Rojas entre 1995 y 1998. En 2019 se estrena la imagen de Claudia Prócula, obra del ecijano Sergio Saldaña Jiménez, que asimismo esculpe un nuevo sayón en 2022. También en 2019 se incluiría en el misterio dos columnas y el trono de Pilatos, obras de Clemente Gómez Muñoz.

Procesiona sobre paso neobarroco estrenado en 1991, obra del sevillano Antonio Díaz Fernández. Cuenta con cuatro evangelistas en las esquinas, realizado por el sevillano Antonio Castillo Lastrucci en 1959, mientras que las cartelas y el llamador fueron ejecutados por Rafael Amadeo Rojas en 1994.

CURIOSIDADES
En 1853, la hermandad encarga un nuevo Señor de la Coronación al escultor sevillano de origen italiano Santiago Baglietto (que falleció precisamente ese mismo año), pero no fue agrado de la corporación y se decide reformar el Ecce-Homo que se veneraba en la parroquia. Se trata de uno de los pasos más completos y que mejor anda de la Semana Santa ecijana, en el que llama la atención la imagen amenazante del sacerdote ("El Viejo" para los más pequeños). Los cuatro evangelistas de las esquinas fueron adquiridos en 1967 a la Hermandad de las Penas de Sevilla para el paso del Cristo de la Salud, pasando en 1991 al nuevo paso de la Coronación. El anterior misterio estaba compuesto por dos romanos obra de Antonio María de Alba entre 1861 y 1862, que la corporación expone en la casa-hermandad.


SANTÍSIMO CRISTO DE LA SALUD
RESEÑA ARTÍSTICA
El Cristo de la Salud es una obra anónima que puede situarse en el primer cuarto del siglo XVI, mezclando las postrimerías góticas y las innovaciones renacentistas. Fue restaurado en 1985 por el sevillano Luis Álvarez Duarte, que habló de intervenciones recientes no documentadas, así como entre 2017 y 2018 por la sevillana Carmen Bahima. Posee un interesante ajuar de plata del siglo XVIII: potencias sobredoradas, corona de espinas sobredoradas, clavos sobredorados y azucenas. Cuenta con una interesante cruz con cartelas pictóricas, estrenada en 2002 a imitación de la cruz anterior.

Procesiona sobre paso neobarroco en madera de caoba en su color, iluminado por cuatro hachones, obra de Antonio Martín en 1968. Cuenta con apliques, cartelas y faroles de canastilla en plata de ley, obras del cordobés Francisco Díaz Roncero, del sevillano Manuel de los Ríos y del ecijano Rafael Amadeo Rojas. Los faldones bordados fueron realizados por el ecijano Jesús Rosado Borja en 2024. El llamador es obra del ecijano Sergio Saldaña Jiménez.

CURIOSIDADES
Según la leyenda, supone una de las tres copias de Cristo que Nicodemo ordenó tallar tras haberlo visto crucificado, que incluso corroboró Juan Martínez Montañés, según documento firmado en 1657. Se trata de la imagen con más devoción de cuantas hay en Écija, siendo así la cofradía más numerosa de la ciudad, llegando a haber superado el millar de nazarenos durante algunos años. Además, el cortejo cuenta con dos cruces de guía: la primera precede a la popular "Cera", cientos de penitentes alumbrando vestidos de paisanos, y la segunda inicia el cortejo de nazarenos. En origen formando un Calvario con una dolorosa y San Juan Evangelista, que siguen flanqueando su retablo a día de hoy, el Cristo de la Salud dispone en su camarín de una magnifica peana dorada y un dosel ricamente bordado en oro, ambos del siglo XVIII, contando igualmente con numerosos exvotos en el mismo. 


NUESTRA MADRE Y SEÑORA MARÍA SANTÍSIMA DE LOS DOLORES
RESEÑA ARTÍSTICA
La Virgen de los Dolores está atribuida al sevillano José Montes de Oca y fechada a finales del siglo XVII. Ha sido restaurada en tres ocasiones: por un artista no documentado en 1852, por el sevillano Luis Álvarez Duarte en 1985 y por el ecijano Sergio Saldaña Jiménez en 2013. Entre su ajuar podemos destacar una corona, un corazón doloroso, una ráfaga y una media luna de plata de ley, ejecutados en la Écija del siglo XVIII. 

Fue la primera dolorosa en procesionar bajo palio en Écija a partir de 1944, tras un experimento puntual de la Soledad: contaba con bambalinas de terciopelo rojo, respiraderos dorados y varales plateados.

Procesiona en paso de palio con orfebrería del sevillano Juan Fernández e Hijos (1969-1977) y con bordados del ecijano Jesús Rosado Borja (2009). Además, la dolorosa luce corona de Manuel de los Ríos (1982), sustituida por la corona de la coronación canónica en 2024 (obra del sevillano Jesús Domínguez), y manto de terciopelo azul bordado en oro por las hermanas Josefa y Ana Antúnez de Sevilla (1882), restaurado recientemente por Jesús Rosado. En 2008 fue estrenado el llamador, obra del ecijano Sergio Saldaña Jiménez.

CURIOSIDADES
En 2009, la Hermandad de San Gil organizó una grandiosa exposición en su capilla para dar a conocer los múltiples estrenos y restauraciones que se habían llevado a cabo durante los últimos tiempos en el seno de la cofradía, destacando el nuevo palio de la Virgen de los Dolores, que venía a sustituir a otro compuesto de bambalinas bordadas por Joaquín Ojeda en 1972 y techo bordado por las Filipensas de Sevilla en 1945. El año 1974 quedará en el recuerdo del pueblo ecijano debido a la repentina muerte del capataz de la dolorosa a sus pies, momentos después de haber realizado su entrada el Miércoles Santo. 

Muchos son los galardones que ostenta la Virgen de los Dolores, como la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort de Antonio J. Rueda Roldán, donada por sus herederos en 1965; la Cruz del Mérito Naval de cuarta clase, donada por Francisco Carrasco Castello en 1985; o el fajín de mando del General del Cuerpo de la Guardia Civil, donado por el general José Piriz González en 2006. Además, cuenta con una plaza con su nombre.

Se trata de la única dolorosa coronada canónicamente en Écija, compartiendo rango en la ciudad únicamente con Nuestra Señora del Valle, patrona de la localidad. La presea fue impuesta el 28 de octubre de 2024 por José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla, en un pontificial celebrado en la Plaza de España.

Hermandad del Confalón


Real y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Penitencia del Bienaventurado San Francisco de Paula, Santísimo Cristo de la Sagrada Columna y Azotes, Santísimo Cristo de Confalón, Nuestra Señora de la Esperanza y de la Purísima Concepción de María.

Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria.
Fundación: 1570.
Jueves Santo.
Twitter: @Hdad_Confalon

HISTORIA
Los orígenes de la cofradía son inciertos, con documentos que hacen alusión a 1470, 1519 o 1530. No obstante, las primeras reglas no parecen aprobarse hasta 1570 bajo la advocación de la Sagrada Columna y Azotes de Nuestro Señor Jesuchristo, procesionando en Jueves Santo. Se funda en el Convento de los Mínimos, que no dependía de la jurisdicción del arzobispado hispalense, si no de la división de la Orden Mínima, que en este caso pertenecía a Granada. Ya en 1583 se incorporan como titulares la Virgen de la Esperanza y San Francisco de Paula, agregándose igualmente al desfile procesional nuevas imágenes: un Ecce-Homo, un Nazareno y un Crucificado (probablemente el actual Cristo de Confalón).

Con posterioridad a esta fecha, no existe mucha información escrita sobre la hermandad a causa de las múltiples pérdidas de documentación debidas a infortunios, desastres naturales y acontecimientos políticos. No obstante, se conoce que fueron constantes los pleitos con otras corporaciones durante los siglos XVII y XVIII. Además, no es hasta 1774 cuando se cita por primera vez la advocación de "Confalón" en un documento escrito. La palabra significa pendón, estandarte o bandera larga, utilizado inicialmente por las cofradías medievales italianas para guiar a las tropas o para ceremonias eclesiásticas.

Según la tradición oral, la imagen del Cristo del Confalón fue encontrada en el centenario pozo existente en la finca «Los Mutimentos», a 15km de Écija. El hecho de que la hermandad cambie a comienzos del siglo XIX su denominación popular, de "la Columna" a "el Confalón", nos lleva a situar en este periodo ese hallazgo, además de valorar el contexto político de la centuria: la invasión francesa y la desamortización.

Pese a ello, desde mediados del siglo XIX la cofradía experimenta un importante auge, como evidencian las indulgencias de Gregorio XVI en 1845 y de Pío IX en 1847. Ya en 1895, por mediación de Fernando Pérez de Barradas, marqués de Peñaflor y hermano mayor de la corporación, la reina regente María Cristina de Austria aceptó el nombramiento de Hermano Mayor Honorario para Alfonso XIII, consiguiendo así el título de Real. Tres años después, la marquesa de Peñaflor, bordó en oro y piedras preciosas y donó el sudario que, en años impares, lleva el Cristo del Confalón. Cuatro años después, el marqués de Peñaflor donó la magnífica cruz de taracea realizada en madera noble con incrustaciones de marfil, nácar y carey en la que se encuentra hoy en día la imagen.

En 1965, la iglesia del antiguo Convento de Nuestra Señora de la Victoria es derribada por ruinas, siendo reconstruida años después sólo en la parte del crucero, si bien se conservó la torre y el panteón de los Marqueses de Peñaflor. La cofradía pasó entonces a la Parroquia de Santiago el Mayor, a la que pertenece el templo, hasta 1974, hermanándose con la Hermandad de la Expiración en 1973.

Por otro lado, la Hermandad del Confalón posee la guarda y custodia del Moral de la Victoria que, desde la «tradición confirmada», fue tomando en Écija poco a poco un cariz romántico y milagroso. De este modo, renueva el empeño astigitano por mantener a toda costa un árbol que tras más de quinientos años, después de haber sido talado y dado por muerto varias veces, sigue dando hojas verdes cada año, asociándose a la perpetuación de la fe católica en Écija. 

Si bien en el año 2020 se conmemora el 450 aniversario fundacional, que no pudo celebrarse hasta el año siguiente debido a la pandemia de COVID-19. El culmen de los actos preparados parecía llegar con la salida extraordinaria de la Virgen de la Esperanza sin palio desde la Parroquia de Santiago el Mayor, pero finalmente se produciría con otra salida extraordinaria del Cristo de Confalón en 2022 con motivo de la concesión de la Medalla de Honor de la ciudad, celebrada en la Parroquia Mayor de Santa Cruz. 

Reseña artística de los titulares secundarios: San Francisco de Paula (anónimo, siglo XVII; cuenta con terno bordado en oro de la misma centuria) y Purísima Concepción de María (anónimo, siglo XVIII; restaurada por Agustín Martín de Soto en 2015).

HÁBITO PENITENCIAL
Túnica, capa y capillo blancos, con fajín de terciopelo y escudo bordado (burdeos en el misterio, negro en el Cristo y verde en el palio palio).

SANTÍSIMO CRISTO DE LA SAGRADA COLUMNA Y AZOTES
RESEÑA ARTÍSTICA
El Cristo de la Sagrada Columna y Azotes es obra anónima fechada en el siglo XVI, mientras que las figuras secundarias fueron realizadas por el ecijano Rafael Amadeo Rojas en 1995, que sustituyen a otras anteriores que aún conserva la hermandad.

Procesiona en paso rococó del sevillano Juan Pérez Calvo en 1940, con fondo de espejos e iluminado con candelabros de guardabrisas.

CURIOSIDADES
En 1979 se crea la primera cuadrilla de hermanos costaleros de Écija, año en que se estrena nuevo paso adquirido a la Hermandad de los Gitanos de Sevilla en 1979, conocido popularmente como "el paso de los cortinillas". El Cristo de la Columna y Azotes también es llamado cariñosamente como "El Amarrao".


SANTÍSIMO CRISTO DE CONFALÓN
RESEÑA ARTÍSTICA
La hermandad rechaza la afirmación realizada en una investigación inédita de Gerardo León y Marina Martín Ojeda en 2019, que atribuyen la imagen del Cristo de Confalón a Luis Sancho en 1578. La talla fue restaurada en el año 2000.

Procesiona en paso del más puro estilo ecijano, con peana del siglo XVIII, dorada e iluminada por  candelabros de guardabrisas con lágrimas de cristal de roca. El único de estas características que pervive en Écija.

CURIOSIDADES
Se trata de una de las principales devociones de Écija, que además cuenta con una avenida con su nombre. El paso o trono del Cristo de Confalón es llevado a hombro por sus hermanos costaleros, divididos en dos remuas o cuadrillas, de altos y de bajos, que además entonan el acompañamiento musical de la imagen: los continuos vivas. Se conoce como el Cristo de los Toreros o como el Cristo de los Labradores, habiendo sido sacado en numerosas procesiones de rogativas, la última de ellas en 2017. Además, en 


NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA
RESEÑA ARTÍSTICA
La Virgen de la Esperanza es de autor anónimo y puede situarse a finales del siglo XVIII, siendo restaurada entre los años 1997 y 1998. Las manos fueron restauradas por Francisco Buiza en 1970, así como en 1996 por Juan Manuel Abad Gutiérrez y Silvia Martínez García-Otero.

Procesiona en paso de palio bordado de recortes en tisú de oro sobre terciopelo verde, obra de José Luis Asencio, también autor del anterior manto de salida a juego. Cuenta con pinturas pasionistas en el interior de las bambalinas. La orfebrería es de Talleres de Villarreal. La Virgen de la Esperanza luce manto bordado en oro sobre terciopelo verde, confeccionado por el ecijano Emilio Gómez Moreno en 2012.

CURIOSIDADES
Se trata del único palio con crestería de Écija, que en la delantera del paso porta un relicario de San Francisco de Paula. Desde 1981 cuenta con la primera cuadrilla de hermanos costaleros en un paso mariano de la ciudad. Además, en 2004, la Virgen de la Esperanza protagonizó una salida extraordinaria hacia la Parroquia de Santa María con motivo del 150 Aniversario del Dogma Concepcionista. 

Hermandad de la Sangre


Real, Muy Antigua y Fervorosa Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre y Nuestra Señora de los Dolores.
Los Gitanos 

Parroquia Mayor de Santa Cruz.
Fundación: 1564.
Jueves Santo
Twitter: @HdadSangre

HISTORIA
En 1567, el escultor sevillano Gaspar del Águila suscribía un contrato con Alonso de Orejuela, vecino de Écija, para tallar un crucifijo con destino al Convento de San Agustín. Poco después, en 1571, el prior del monasterio, considerando la existencia suficiente de un número de devotos de la imagen, decide fundar la "Hermandad del Sanctísimo Crucifijo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo". 

Durante el primer tercio del siglo XIX, la hermandad sufrió las consecuencias de los acontecimientos políticos que acarrearon el cierre en varias ocasiones del Convento de San Agustín, donde poseía capilla propia. Ya a partir de 1835, tras la definitiva exclaustración de los religiosos, el cenobio fue vendido a particulares y demolido en su totalidad, quedando la iglesia amenazada de ruina. En 1858, la cofradía decide trasladarse a la Parroquia Mayor de Santa Cruz, llevando consigo el altar mayor para convertirlo en su retablo. Poco antes, la corporación había decidido incluir una dolorosa como titular.

HÁBITO PENITENCIAL
- Cristo: túnica roja con capa blanca, cíngulo de esparto y capillo rojo con escudo bordado.
- Virgen: túnica blanca con capa roja, cíngulo rojo de seda y capillo blanco con escudo rojo.

SANTÍSIMO CRISTO DE LA SANGRE
RESEÑA ARTÍSTICA
El Cristo de la Sangre es la obra cumbre del avilés Gaspar del Águila en 1567, inspirada en el desaparecido Cristo de San Agustín de Sevilla. Fue restaurado en 1995 por Rosa María Rodríguez Azogue.

Procesiona en paso barroco diseñado por el ecijano José Belmonte, tallado por Antonio Martín y dorado por Antonio Díaz, ambos sevillanos. Iluminado por candelabros de guardabrisas, en sus esquinas cuenta con evangelistas realizados por el sevillano Ricardo Comas,. Además, cuatro querubines se disponen en torno a la cruz, procedentes del antiguo paso de parihuelas y restaurados en 1996 por la Rosa María Rodríguez Azoge. Los faldones con broches están bordados por el ecijano Emilio Gómez Moreno. 

CURIOSIDADES
Con una de las imágenes con más devoción de Écija, se trata de la Hermandad de los Gitanos, cuya estación de penitencia alcanza su momento cumbre en la calle Zamoranos, donde se suceden numerosas saetas y ofrendas florales. La corporación está inmersa en la realización de un nuevo paso.


NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
RESEÑA ARTÍSTICA
La Virgen de los Dolores es obra del cordobés Antonio Poz en 1853. Fue restaurada en 1999 por José Rodríguez Rivero-Carrera.

Procesiona en paso de palio, con orfebrería de Villarreal y bordados sobre terciopelo granate en el palio y morado en el manto de Joaquín Ojeda, enriquecidos con piezas del siglo XVIII. Los faldones son obra del ecijano Jesús Rosado Borja. En el frontal figura la imagen en plata de ley de San Agustín, donado por la cuadrilla de hermanos costaleros. La peana realizada a partir de los respiraderos de su paso antiguo.

CURIOSIDADES
Conocida popularmente como "La Lola", por ser la Hermandad de los Gitanos, la dolorosa alterna diadema y corona en su estación de penitencia. En 2003 conmemoró su CL Aniversario con una salida extraordinaria a la antigua usanza ecijana: sin palio, sobre alta pena y con ráfaga y media luna.

Hermandad del Silencio


Real y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Nazareno Abrazado a la Cruz y María Santísima de la Amargura.
El Silencio

Parroquia Mayor de Santa Cruz.
Fundación: 1666. 
Madrugá.
Twitter: @hdad_silencio

HISTORIA
Según la tradición, Jesús abrazado a la Cruz se apareció en varias ocasiones a Sancha Carrillo, hija de los señores de Guadalcázar, en el Jueves Santo y el día del Corpus Christi en torno a 1537. Ya en 1666, un grupo de devotos de Jesús Nazareno de la Parroquia Mayor de Santa Cruz funda la cofradía en memoria de aquellas apariciones acaecidas un siglo antes, si bien no se encarga una talla que represente esa misma iconografía hasta 1698, comenzando a procesionar en Semana Santa. Las primeras reglas establecían el número de hermanos a 33, en recuerdo a la edad de Cristo, ampliándose dicho número a 72 en 1698, en recuerdo al número de espinas de la corona de Cristo.

La corporación decaería en el siglo XIX debido a las convulsiones políticas de la centuria, reorganizándose en 1907 y aprobándose nuevas reglas en 1909. En 1923, Alfonso XIII aceptaría ser hermano mayor honorario, de modo que la corporación adquiere el título de Real. De nuevo la crisis asola a la cofradía entre 1937 y 1957, suspendiéndose la estación de penitencia. Una vez recuperada, en 1963 se decide incorporar una titular mariana bajo la advocación de "Amargura", que no será bendecida hasta 1965, actuando como padrinos de honor el dictador Francisco Franco y su esposa, Carmen Polo. 
Ya en 1991, a petición propia, la corporación recibe el título de Venerable.

Únicamente en dos ocasiones, los titulares de la hermandad han salido en procesión durante el día: el Nazareno en 1999, con motivo del Santo Entierro Magno, y la Virgen en 2015, con motivo de la Magna Mariana celebrada por el IV Centenario del Voto Concepcionista de la ciudad.

HÁBITO PENITENCIAL
Túnica morada con botonadura negra, capa y capillo negro con escudo bordado en el hombro derecho. Cíngulo de esparto. Guantes negros.

NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO ABRAZADO A LA CRUZ
RESEÑA ARTÍSTICA
El Nazareno se atribuye al sevillano Pedro Roldán en 1698. Porta cruz en plata de ley del siglo XVII, ampliada por Villareal manteniendo su diseño original, mientras que las potencias también de plata de ley corresponden al siglo XVIII, quedando atribuidas al cordobés Damián de Castro. La imagen cuenta con túnica de terciopelo morado bordada en oro, fechada en el siglo XVIII.

Procesiona en paso de caoba brasileña en su color, obra del ecijano José Rosado Morón y del ponta´nes Francisco Palos Chaparro, con cuatro ángeles pasionarios en las esquinas. La orfebrería está realizada en los talleres sevillanos de Villareal, tanto los diez faroles como las cartelas, de metal plateado.

CURIOSIDADES
A las doce en punto de la madrugada, las campanas de Santa Cruz marcan el inicio de la estación de penitencia de la Hermandad del Silencio, siendo una de las estampas más destacadas de toda la Semana Santa. La misma dura tres horas, en recuerdo de las tres horas de agonía de Cristo en la cruz. Además, se pide la venia en Carrera Oficial mediante una carta, para no romper el voto de silencio. El hermano mayor cuelga de su cuello las llaves del sagrario durante toda el recorrido. Además, la cofradía posee el estandarte primitivo, con lienzo del Nazareno del siglo XVIII.


MARÍA SANTÍSIMA DE LA AMARGURA
RESEÑA ARTÍSTICA
La Virgen de la Amargura es obra del sevillano Antonio Castillo Lastrucci en 1964, siendo restaurada por el sevillano Enrique Gutiérrez Carrasquilla en 2011.

Procesiona en paso de palio con bambalinas y techo de palio bordados en oro y plata, obra del ecijano Joaquín Ojeda, reformados para adaptarlo a palio de cajón por el ecijano Jesús Rosado Borja en 2023. Los varales son de Angulo, mientras que los candelabros de cola y los respiradores fueron ejecutados por Villareal. La candelería fue realizada en los talleres lucentinos Orfebrerías y Bronces Jiménez. Luce manto de terciopelo liso burdeos, obra de Dolores Mesa.

CURIOSIDADES
Su hechura ascendió a la cifra de 12000 pesetas, por debajo de lo habitual, pues Lastrucci decidió cobrar únicamente los materiales: con más de ochenta años de edad, terminó la imagen en unos meses, siendo su última gran obra antes de fallecer. La Virgen de la Amargura cuenta con una calle propia en Écija junto a la sede de la Policía Local desde 2023, institución de la que es patrona desde 2006 y que cada año la escolta en su estación de penitencia; además, en dicha calle cuenta con un azulejo del pontanés Javier Aguilar. Posee la medalla de ANDEX, la importante obra social con la que colabora la cofradía. 

Hermandad de San Juan


Pontifica, Ilustre y Muy Antigua Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santa Cruz en Jerusalén, María Santísima de las Misericordias, San Juan Evangelista y San Francisco de Écija.

Iglesia de San Juan Bautista.
Fundación: 1564. 
Madrugá.
Twitter: @SanJuanEcija

HISTORIA
Si bien la cofradía se funda en 1564, las reglas no fueron aprobadas hasta 1582 como Hermandad de la Santa Cruz en Jerusalén. Ya desde el siglo XVII consta que hacía estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo, a las 2 horas, con cuatro pasos: Jesús Nazareno, la Virgen de los Dolores, San Juan Evangelista y la Verónica. Además, contaba con una compañía de armados. Estos titulares fueron agregados en 1635, centuria en que la cofradía crece de forma exponencial: consigue bulas pontificas por Pablo V en 1613 y por Clemente VII en 1664, que agregan a la hermandad a la Archicofradía de la Caridad de la Iglesia de San Jerónimo y a la Venerable y Muy Hospitalaria Hermandad del Salvador, ambas con sedes en Roma.

Si bien durante el siglo XVIII se convierte en la principal cofradía de la nobleza ecijana, en la centuria decimonónica sufre una larga crisis que a punto provoca su extinción. Entre 1891 y 1924, la hermandad logró recuperarse tímidamente, aunque nunca llegó a consolidarse como en épocas pasadas. Durante este periodo, efectuó estación de penitencia de forma intermitente el Domingo de Ramos o el Viernes Santo. A partir de 1943 se recupera definitivamente y en 1956 saldría por última vez a las doce de la noche en la madrugada del Viernes Santo para pasar a realizar su estación de penitencia a las 5 horas y posteriormente a las 6 horas; durante los años 2018, 2019 y 2022 se volvió a salir a la una de la madrugada. Además, en la década de 1940 también se cambiará la advocación mariana de Dolores a Misericordias.

HÁBITO PENITENCIAL
Túnica negra con cola recogida en el fajín de esparto. Capillo negro con la Cruz de Jerusalén en rojo. Guantes negros.

NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO
RESEÑA ARTÍSTICA
El Nazareno es obra del ecijano Alonso de la Plaza en 1593, habiendo sido restaurada profundamente entre 1958 y 1960 por el sevillano Francisco Buiza y el ecijano Joaquín Ojeda. En 2020 vuelve a ser intervenida por el sevillano Pedro Manzano Beltrán. Posee una túnica bordada en oro del siglo XVIII.

Procesiona en paso barroco, obra de Antonio Martín, iluminado por faroles de metal sobredorado de Villareal. Los evangelistas fueron ejecutados por el sevillano Ricardo Comas. El bordado de los faldones corresponden al ecijano Joaquín Ojeda.

CURIOSIDADES
Se trata de la única hermandad ecijana con el título de Pontificia, que en el cortejo se representa con una bandera con los colores del Vaticano. La imagen ha salido con la cruz cargada en varias posiciones; la anterior de carey y plata pertenece actualmente a la Hermandad de las Penas de San Vicente. Además, varía cado año el acompañamiento musical (capilla, cornetas y tambores, agrupación musical). Cuenta con corona de espinas en plata de ley, realizada por el sevillano Joaquín Osorio en 2020. 


MARÍA SANTÍSIMA DE LAS MISERICORDIAS
RESEÑA ARTÍSTICA
La Virgen de la Misericordia es obra del sevillano Ricardo Comas en 1968, autor también del San Juan Evangelista que la acompaña desde 1973.

Procesiona en paso de palio con orfebrería de Villarreal y bordados en oro sobre terciopelo granate del ecijano Joaquín Ojeda, con piezas del siglo XVIII. Luce manto de terciopelo azul bordado en oro fino, obra del sevillano Juan Manuel Rodríguez Ojeda, adquirido a la Hermandad de los Negritos de Sevilla en 1967.

CURIOSIDADES
Se trata de la única dolorosa de Écija acompañada por San Juan Evangelista, procesionando en uno de los palios que mejor suenan. Además, es la cuarta imagen que posee la cofradía después de una talla del siglo XVII, otra del siglo XVIII y una tercera de José Marín en 1955; las dos últimas constituyen actualmente las imágenes de María Salomé y María Cleofás, respectivamente, del misterio de la Sagrada Mortaja.

Hermandad de Jesús Sin Soga


 Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Sin Soga, Nuestra Señora de la Fe y Sagrados Corazones de Jesús y de María y Santa Ángela de la Cruz.

Iglesia de Santa Bárbara.
Fundación: 1977.
Viernes Santo.
Twitter: @Jesussinsoga

HISTORIA
La hermandad nace en 1977 como fruto de la unión de dos grupos de jóvenes ecijanos: uno que desarrollaba una labor de caridad y apostolado en ciertos barrios de la ciudad; y otro que deseaba integrarse en una hermandad de penitencia. Instituida canónicamente en la Iglesia de Santa Bárbara, vio aprobada sus reglas en octubre de 1978, si bien en la Semana Santa de ese año ya realizó estación de penitencia por primera vez. 

La corporación surge en torno a un Nazareno que antaño recibía culto en la desaparecida Ermita de San Gregorio, bajo la advocación de "Jesús Cansado", que será sustituida por "Jesús Sin Soga". El origen de este nombre responde a una popular leyenda. A comienzos del siglo XV vivía en la calle Juan Perea, hoy Emilio Castelar, maese Luis, un zapatero devoto del lienzo de Jesús Nazareno que se encuentra en un retablo callejero en una de las fachadas exteriores de la Iglesia de Santa Bárbara. Con una mujer enferma y dos hijos pequeños, el hombre estaba dominado por el vicio del juego y gastaba cuanto tenía en dados y tableros, por lo que la familia pasaba grandes necesidades; incluso había empeñado muchos objetos en casa del judío Samuel, que habitaba en la calle Morería. Una noche en que su mujer agonizaba, maese Luis acudió al Nazareno para suplicarle con dolor y arrepentimiento que lo amparara. El Santo Cristo cobró vida y entregó al hombre el cíngulo de oro que ceñía su cintura. Asombrado por el prodigio y lleno de alegría, corre para vender el oro, pero, al pasar por la casa de juego, olvida el milagro y pierde el importe de la venta. La leyenda asegura que Jesús Nazareno, al ver la ingratitud de Maese Luis y sabiendo que no podría negarle su auxilio si otra vez se lo pidiese, dispuso que se le borrara el cíngulo para siempre cada vez que se lo pintasen, cosa que parece ser ocurrió en dos ocasiones.

Ya en 1980 se aprueba la incorporación de una dolorosa, cedida por los dominicos del Convento de San Pablo y Santo Domingo, donde antaño había sido titular de la Hermandad del Rosario, que actualmente mantiene sólo su carácter de gloria, no penitencial. No obstante, la imagen se encontraba en el oratorio alto del Palacio de los marqueses de Peñaflor desde las desamortizaciones del siglo XIX, familia a la que siempre estuvo ligada. Pese a ello, no realizaría estación de penitencia hasta 1987. 

En 1997 se modificarían las reglas para incluir como titulares a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, imágenes de los talleres de Olot, mientras que Santa Ángela de la Cruz no se incorporaría a la cofradía hasta 2021. Desde 1998, el Sagrado Corazón de Jesús ha salido en procesión de gloria por las calles de la ciudad portado por una cuadrilla de costaleras, mientras que el Sagrado Corazón de María sólo ha salido en extraordinaria en 2015 para la consagración del pueblo a su amparo. Por su parte, la imagen de Madre Angelita preside cada año un altar eucarístico en el Corpus Christi, organizado por el grupo joven de la corporación.

HÁBITO PENITENCIAL
Túnica blanca sin cíngulo, capillo blanco sin capirote y con escudo de la hermandad en el centro. Calzado oscuro.

NUESTRO PADRE JESÚS SIN SOGA
RESEÑA ARTÍSTICA
La imagen de Jesús Sin Soga es obra del sevillano José Montes de Oca en 1732. Fue restaurado entre 2019 y 2020 por el taller de G.R.S. «Conservación y Restauración», bajo la dirección de los ecijanos Agustín Martín de Soto y Antonio Gamero Osuna.

Procesiona en paso neobarroco en color caoba, realizado por Guillermo Riego en 1957, restaurado por la empresa ecijana Wood Art (2011). Cuenta con cartelas en bronce policromado en la canastilla y madera tallada y policromada en los respiraderos, obras del ecijano Sergio Saldaña Jiménez, también autor de los ángeles que soportan la cruz del Señor junto a Wood Art. El paso está iluminado por cuatro faroles en metal plateado, realizados por Orfebrería Andaluza. 

CURIOSIDADES
Los nazarenos portan cruces al hombro a imagen y semejanza de Jesús Sin Soga; sólo hay un tramo de cirios para los hermanos de edad avanzada o con problemas de salud que les impidan portar la cruz. Además, el cortejo no contempla ninguna insignia a excepción del estandarte corporativo. El cíngulo de la imagen aparece sobre el manto de flores del paso, el cual fue adquirido a la Hermandad del Silencio de Écija, habiendo tenido una profunda reforma en los últimos años. La imagen de Jesús Sin Soga posee una calle con su nombre junto a la Iglesia de Santa Bárbara.


NUESTRA SEÑORA DE LA FE
RESEÑA ARTÍSTICA
La Virgen de la Fe es obra del sevillano Pedro Roldán en 1680. 

Procesiona sobre paso de madera tallada, obra del pontanés Francisco Palos, combinando candelería delantera y  candelabros de guardabrisas en las esquinas. Las figuras que adornan las capillas de la canastilla son obra de los sevillanos Francisco Fernández Enríquez y Darío Fernández Parra. El bordado de los faldones fue realizado por el ecijano José Luis Asencio. La corona fue ejecutada en el taller de Hijos de Juan Fernández en 1989.

CURIOSIDADES
La Virgen de la Fe fue la titular mariana pasionista de la Hermandad del Rosario, procesionando entre los siglos XVII y XIX junto una imagen de Cristo Yacente bajo la advocación de Nuestra Señora de las Angustias, también en Viernes Santo. Se trata de la única dolorosa de la Semana Santa de Écija que tiene las manos unidas en actitud orante, además de ser la más antigua de cuantas procesionan en la ciudad. Conocida cariñosamente por sus costaleros como La Morena de Santa Bárbara, la hermandad se encuentra inmersa en la ejecución de un paso de palio de corte austero desde el año 2022.

En 2012, con motivo del XXV aniversario de su primera salida procesional, la Virgen de la Fe fue llevada en Rosario de la Aurora hasta el Convento de las Hermanas de la Cruz, quienes son sus camareras. Además, ese año presidió la Solemne Eucaristía con la que el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Écija abrió el Año Santo de la Fe. Tres años más tarde volvería a protagonizar un acontecimiento extraordinario: participar en la Magna Mariana por el IV Centenario del Voto Concepcionista de Écija, acompañada por primera vez por una formación musical, en concreto la Banda Municipal de Hornachuelos (Córdoba), y visitando el Convento de San Pablo y Santo Domingo.

Hermandad de la Merced


Real, Muy Antigua y Fervorosa Hermandad de Nuestra Señora de la Piedad y Santísimo Cristo de la Exaltación en la Cruz.

Iglesia Conventual de Nuestra Señora de la Merced.
Fundación: 1509.
Viernes Santo.
Twitter:  @lamercedecija

HISTORIA
La cofradía se funda en el primitivo Convento de Mercedarios Calzados, en la actual barriada Colonda, en 1509. Originariamente fue una hermandad puramente cultural bajo la advocación de Nuestra Señora de la Piedad, cuyas reglas se estiman aprobadas en la década de 1520. En 1543, una inundación destruyó el convento, trasladándose la comunidad dos años más tarde hasta su actual emplazamiento. Poco después aparecería la penitencia pública en la noche del Jueves Santo, a imitación de lo que ya era práctica habitual en la Cofradía de la Vera-Cruz de Écija. Esta estación de penitencia sería aprobado por el Arzobispado de Sevilla en 1577, si bien las reglas más antiguas de la cofradía son de 1567.

Desde mediados del siglo XVIII está documentada la salida en el cortejo procesional de otros dos pasos que acompañaban al Cristo de la Piedad (hoy Exaltación) y a la Virgen de la Piedad: San Juan Evangelista y un Niño Perdido, que se mantuvieron hasta el siglo XX; parece que también llegó a procesionar una Oración en el Huerto en la década de 1920. Además, a finales del siglo XVIII es cuando la corporación se traslada del Jueves al Viernes Santo. 

En 2009, la corporación celebra el V Centenario Fundacional. Entre los numerosos actos destaca la salida extraordinaria de Nuestra Señora de la Piedad, que cruzó el puente romano hacia sus orígenes. En el lugar del convento primitivo se descubrió un azulejo ese mismo día. Por tal efeméride, el rey Juan Carlos I aceptó ser Hermano Mayor Honorario de la cofradía, poseyendo desde entonces el título de Real.

Por otro lado, la hermandad rinde culto desde el año 2000 a una imagen de candelero de Nuestra Señora de la Merced, obra anónima fechada en el segundo cuarto del siglo XVIII, siendo restaurada por el ecijano Rafael Amadeo Rojas en 2001 y por el ecijano Francisco Rosado Borja en 2020. Si bien aún no forma parte del título corporativo, celebra cultos en el mes de septiembre: triduo, función y procesión.

Desde 2019, la cofradía reside en la Parroquia de Santa María Nuestra Señora, a la espera de culminar la restauración del Convento de la Merced.

HÁBITO PENITENCIAL
Túnica blanca. Capa negra con escudo bordado de la cofradía. Capillo y fajín negros.

PASO DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXALTACIÓN EN LA CRUZ
RESEÑA ARTÍSTICA
El Cristo de la Exaltación en la Cruz es obra del ecijano Miguel de Vilches en 1597, restaurado por Guillermo Riego en 1992 y nuevamente por el taller de G.R.S. «Conservación y Restauración», bajo la dirección de los ecijanos Agustín Martín de Soto y Antonio Gamero Osuna entre 2023 y 2024. El misterio se completa con dos romanos y Simón de Cirene, que tira de la cruz, tallados por Guillermo Riego entre 1959 y 1960. Si bien la hermandad presentó en 2013 un boceto de cambio de las imágenes secundarias, el proyecto quedó en suspenso.

Procesiona en paso con un conjunto ecijano del siglo XVIII, iluminado por candelabros de guardabrisas. En 2013 es reformado para ser adaptado a costal: los respiraderos tuvieron que adaptarse a la nueva mesa, obra ejecutada por el ecijano Francisco Rosado Borja.

CURIOSIDADES
Siempre vinculado con el gremio de los alarifes, el Santísimo Cristo de la Exaltación es patrono de la Asociación de Constructores y Promotores de Écija, siendo popularmente conocido con el “Cristo de la Mezcla”. El paso fue reformado en 2013 para sustituir el portador a hombro por el costalero a costal, eliminándose también el acompañamiento musical de los vivas de los mismos. Además, posee la canastilla más antigua de la Semana Santa. 


NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD
RESEÑA ARTÍSTICA
La Virgen de la Piedad es una obra anónima fechada en el siglo XVIII, donada en 1751 a la hermandad por Fray José de la Escalera Fernández de Córdoba, presbítero del Convento de Nuestra Señora de la Merced,. La imagen fue restaurada por el sevillano Ricardo Comas en 1992. 

El paso de palio cuenta con orfebrería de Villarreal, si bien la candelería es de Hermanos Fernández. Los bordados de tisú en oro y plata sobre terciopelo negro, tanto del manto como del techo y bambalinas, son obras del ecijano Joaquín Ojeda (1980-1987), mientras que los faldones cuentan con bordados del ecijano Jesús Rosado Borja y pinturas del ecijano Rafael Amadeo Rojas.

CURIOSIDADES
En las reglas de 1597 se ordenaba la salida de Nuestra Señora de la Piedad “en unas andas con las varas enhiestas cubierta de negro”, lo que lleva a afirmar que es la hermandad con mayor tradición en la Semana Santa ecijana en cuanto a paso de palio se refiere. En algunas ocasiones es acompañada por San Juan Evangelista, imagen de comienzos del siglo XIX restaurada por Rafael Amadeo Rojas, que porta túnica y mantolín bordados por Jesús Rosado. Ha sido la única imagen ecijana en cruzar el Puente Romano atravesando el río Genil. 

Hermandad de la Sagrada Mortaja


Hermandad Sacramental de Nuestra Señora del Carmen y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Misericordias, Nuestro Padre Jesús Descendido de la Cruz en el Misterio de Su Sagrada Mortaja y María Santísima de la Piedad.

Iglesia de la Pura y Limpia Concepción (Los Descalzos).
Fundación: 1989.
Viernes Santo.
Twitter: @HermandadLaMort

HISTORIA
La hermandad se funda en la Iglesia de los Descalzos en 1989, no siendo hasta 1992 cuando se aprueban sus reglas. Ese mismo año realiza su primera estación de penitencia desde la Parroquia de Santa María con las imágenes de Jesús Descendido y la Virgen de la Piedad. En 1993 consigue salir de su sede canónica, no así al año siguiente debido al avanzado estado de ruina del templo. Ya en 1995, la cofradía se instala en el Oratorio de San Felipe Neri, cedido por la familia Fernández de Bobadilla y que forma parte del adyacente Palacio de Valdehermoso. Sin embargo, la desgracia vuelve a azotar a la hermandad en 2009, cuando se derrumba el techo de la capilla y la corporación se ve obligada a trasladarse nuevamente a la Parroquia de Santa María. Tras la larga restauración de la Iglesia de los Descalzos, la cofradía regresa de forma definitiva en 2010 a su sede fundacional.

En origen, la cofradía contaba con dos titulares, unas imágenes que se encontraban en la Iglesia de los Descalzos: el Crucificado de la Caridad (hoy Misericordias), obra del siglo XVIII, y la Virgen de los Dolores (hoy Piedad), que había pertenecido a una congregación extinguida. Ya en 1992 se incluiría la imagen de Jesús Descendido, pues la hermandad se funda con la intención de dotar a la Semana Santa de Écija del pasaje de la Sagrada Mortaja, tomando como madrina y ejemplo a la homónima de Sevilla. No será hasta 1995 cuando se incorpore la actual imagen de Nuestra Señora del Carmen, un busto de dolorosa de hacia 1800 que se encontraba en el Oratorio de San Felipe Neri y que fue reformada por Manuel Ramos Corona entre 1995 y 1996, que le incorpora la talla del Niño Jesús, y por Sergio Saldaña Jiménez en 2007. Desde 1989, la hermandad había procesionado una imagen de la Virgen del Carmen cedida por las carmelitas descalzas del Convento de las Teresas.

En la actualidad, la imagen del Cristo de las Misericordias protagoniza un besapiés, una función de reglas y un Vía-Crucis cada segundo sábado de Cuaresma, mientras que la Virgen del Carmen cuenta con novena, rosario de la aurora y salida procesional en el mes de julio. El carácter sacramental de la cofradía cristaliza cada mes de junio con un triduo y una procesión de impedidos; esta última se realizaba con una custodia sobre un paso procesional conocida como el Corpus Chico, que se realiza entre 2002 y 2016 (suprimida por el deterioro de dicho templete, que pertenece a la Parroquia de Santa María).

HÁBITO PENITENCIAL
Túnica y escapulario carmelitano marrones con capillo de color crema con el escudo de la hermandad bordado. Sandalias negras con calcetines blancos. 

NUESTRO PADRE JESÚS DESCENDIDO DE LA CRUZ EN EL MISTERIO DE SU SAGRADA MORTAJA Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA PIEDAD
RESEÑA ARTÍSTICA
La Virgen de la Piedad es una obra anónima procedente de Nápoles y fechada entre 1763 y 1766, siendo restaurada en 1991 por el sevillano Manuel Ramos Corona, que sustituyó sus antiguas manos entrelazadas (que conserva) por otras abiertas, y entre 2016 y 2017 por el ecijano Sergio Saldaña Jiménez. La talla de Jesús Descendido se debe a Manuel Ramos Corona en 1991. El misterio se completa con María Salomé (anónimo, siglo XVII) y María Cleofás (jerezano José Marín, 1955), mientras que el castillejano Fernando Murciano Abad esculpió las restantes figuras secundarias: San Juan Evangelista (1998), José de Arimatea (2000), María Magdalena (2001) y Nicodemo (2003).

El paso está realizado por el sevillano Pedro Manuel Benítez Carrión y el ecijano José Juan Jaén Pradas entre 2009 y 2017, iluminado por cuatro faroles de metal plateado que son obra de los talleres sevillanos Mayol en 1994. Cuenta con ángeles y cartelas del ecijano Sergio Saldaña Jiménez, concluidos en 2023.

CURIOSIDADES
El cortejo cuenta con distintas peculiaridades: el traje nazareno se inspira en el hábito carmelita, un muñidor precede a la cruz de guía anunciando la muerte de Cristo (cuyas campanillas fueron regaladas por la Hermandad de la Mortaja de Sevilla en 1991 como madrina de la bendición de Jesús Descendido), los dieciocho ciriales representan la tradición de las dieciocho personas que fueron al entierro de Cristo, y el tramo de cirios rojos hace alusión al carácter sacramental de la cofradía (el resto es color tinieblas). Además, la entrada y la salida de la cofradía se realiza con las notas musicales del magnífico órgano de la iglesia, único en España.

Las imágenes de María Salomé y de María Cleofás fueron titulares de la Hermandad de San Juan de Écija hasta la llegada de la actual en 1968, recibiendo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores. La Virgen de la Piedad, que cuenta con un tocado de tul regalado por los diseñadores sevillanos Victorio & Lucchino, alterna corona de plata, obra del ecijano José Franco Hernández Colmenares, realizándose entre 1790 y 1793, y diadema de plata, obsequio del que fuera hermano número 1 de la corporación, monseñor Esteban Santos Peña. Además, cuenta con un manto de terciopelo negro bordado en oro por el ecijano Jesús Rosado Borja en 1996.

Hermandad de la Soledad


Real, Muy Ilustre, Antigua y Noble Cofradía de Nazarenos de Nuestra Señora, María Santísima Siempre Virgen, en la Consideración de Sus Angustias y Soledad, Santísimo Cristo de la Paz, Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y del Dulce Nombre de Jesús.

Parroquia de Nuestra Señora del Carmen.
Fundación: 1573.
Sábado Santo.
Twitter: @HSoledadEcija

HISTORIA
En 1573 se aprobaban las reglas de la Cofradía de la Soledad de Nuestra Señora, instituida canónicamente en el entonces Convento de Nuestra Señora del Carmen, regido por carmelitas calzados. Prácticamente desde su fundación gozó de un gran prestigio y fervor popular, convirtiéndose durante siglos en la cofradía más numerosa de la ciudad. Realizaba estación de penitencia en Viernes Santo, como también la poderosa Hermandad de Nuestra Señora del Rosario. La rivalidad entre ambas fue constante en los siglos XVII y XVIII, hasta el punto de que fueron condenadas, por sentencias del Consejo de Castilla de 1786 y 1789, a abandonar la penitencia pública por los grandes "escándalos y excesos" que provocaban. A raíz de este suceso la Hermandad del Rosario no volvió a procesionar, subsistiendo hasta nuestros días como hermandad cultual de gloria. En cambio, la Hermandad de la Soledad consiguió permiso real en 1834 para reanudar su estación de penitencia.

Por otro lado, la corporación cuenta con indulgencias de Alejandro VII en 1662 y de Clemente X en 1675, así como posteriormente de Pío VII en 1800. Ya el siglo XVIII supone la época de apogeo de la cofradía, como evidencia la construcción de su capilla propia en el entonces Convento del Carmen o la realización de numerosos enseres de gran valía, en cuestión tanto imaginera como orfebre. 

En 1852 se renuevan reglas gracias a los impulsos de la nobleza local, que asimismo consiguen que dos años más tarde la reina Isabel II aceptara el cargo de Hermana Mayor, pasando la cofradía a obtener el título de Real. Sin embargo, no será hasta 1879 cuando se agregue al título corporativo el Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo, aunque procesionara desde siglos atrás. Por tal motivo, el Viernes Santo de 1880 se organizó el primer Santo Entierro Magno de Écija. La corporación vivió décadas de auge, contando con un fastuoso cortejo que se abría con la caballería romana, seguida del estandarte de la hermandad, bastoneros, tres nazarenos con los atributos de la Pasión, Rey David y dos profetas, alumbrado, paso de la Quinta Angustia, estandartes de las restantes hermandades de la ciudad, cruces parroquiales (excepto la de Santa María), la Fe, Sibilas, alumbrado, paso del Santo Sepulcro escoltado por un cuerpo de infantería romana, nazarenos, banda municipal, coro de ángeles precedidos de San Miguel, la Verónica y tres Marías, cruz parroquial de Santa María, capilla de cantores, directiva de la hermandad, paso de la Soledad, preste y diácono, tribunal eclesiástico, Ayuntamiento bajo mazas, coronel de la Remonta, juez y Guardia Municipal.

Ya en 1937, la Hermandad de la Soledad organiza el segundo Santo Entierro Magno del que se tiene constancia en Écija, convocado como acción de gracias por los avances de la Guerra Civil. A partir de estos momentos, la corporación sufre varios lustros de letargo en las que incluso suprime la estación de penitencia, que en torno a 1960 se traslada al Sábado Santo. No será hasta la década de 1970 en que vuelve a recuperar parte del esplendor de antaño, incrementando el número de hermanos y dictando nuevas reglas en 1990. Además, en 1999 se organiza el tercer y último Santo Entierro Magno celebrado hasta la fecha en Écija con motivo de la llegada del tercer milenio y del Ju­bileo del año 2000.

Entre los últimos hitos principales de la cofradía se encuentra la sustitución del misterio de la Quinta Angustia en 2008. El primitivo, una obra de hacia 1500 que estaba concebida para retablo y no para procesionar, de modo que el daño que sufría año a año era mayúsculo, estaba atribuido a Jorge Fernández Alemán hacia 1500 (Cristo, Virgen y San Juan Evangelista), mientras que las figuras restantes están datadas en el siglo XVIII (Magdalena, José de Arimatea y Nicodemo). Ya en 2018 se aprueban las actuales reglas de la cofradía.

Asimismo, la cofradía tiene en regla, que no en el título corporativo, celebrar Vía-Crucis cuaresmal con el Crucificado de la Esperanza, que se venera en la Parroquia del Carmen. Además, cada mes de julio se celebran cultos a la Virgen del Carmen, que culminan con una procesión organizada por el grupo joven.

HÁBITO PENITENCIAL
Túnica blanca, capa negra con el escudo de la hermandad sobre el hombro izquierdo, y capillo en terciopelo negro con ribete blanco. Fajín en terciopelo negro con bordados de una "S" atravesada por un clavo coronado.

QUINTA ANGUSTIA DE MARÍA SANTÍSIMA
RESEÑA ARTÍSTICA
El conjunto iconográfico está formado por Jesús, María y San Juan Evangelista, obras del ecijano Rafael Amadeo Rojas en 2008. El conjunto se remata con una cruz de carey y plata procedentes del misterio anterior y datada del siglo XVIII, en la que se apoyan dos escaleras de madera dorada de la misma centuria.

El paso está realizado en madera de caoba en su color, obra del ecijano José Rosado y del pontanés Francisco Palos Chaparro entre 1992 y 1996, con apliques en plata de ley cincelados por el ecijano Alfonso Martín en 1999. Los cuatro faroles de las esquinas fueron realizados por cordobés Damián de Castro hacia 1760, que pertenecían anteriormente al paso del Santo Entierro.

CURIOSIDADES
Si bien el anterior conjunto no contaba con advocaciones concretas, con la bendición de las nuevas imágenes se bautizó a la dolorosa como María Santísima de las Angustias y al yacente como Santísimo Cristo de la Paz.


SANTO ENTIERRO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
RESEÑA ARTÍSTICA
El Cristo Yacente es una obra anónima fechada hacia 1400, siendo restaurada en 1996 en la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid.

La imagen se deposita en una magnífica urna de carey y plata realizada por el sevillano Cristóbal de Yepes en 1711 y el ecijano Cristóbal de Valenzuela y Carpio en 1734. Se procesiona sobre un catafalco neoclásico realizado en el siglo XIX, en el que se insertaron tres cartelas pasionistas del trono anterior que habían sido ejecutadas por el sevillano Pedro Duque Cornejo en el primer tercio del siglo XVIII, autor también de los cuatro evangelistas que aparecen en las esquinas. El conjunto se alumbra con cuatro faroles de plata de ley, cincelados por el cordobés Damián de Castro hacia 1760. El bordado de los faldones de tisú de oro sobre terciopelo negro es obra del ecijano José Luis Asencio en 1988.

CURIOSIDADES
Se trata de la imagen más antigua que procesiona en la Semana Santa de Écija, además de ser la única que procesiona sobre ruedas. El acompañamiento musical de cada Sábado Santo es el toque matracas y los tambores roncos de la Decuria Romana. El cortejo, además de contar con representaciones de las hermandades ecijanas, es acompañado por autoridades civiles, militares y religiosas.


NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD
RESEÑA ARTÍSTICA
La Virgen de la Soledad es una talla atribuida al sevillano Pedro Duque Cornejo en el primer tercio del siglo XVIII, si bien algunos autores también apuntan a la sevillana Luisa Roldán, "la Roldana". La imagen fue restaurada por el IAPH en 2014. Cuenta con un magnífico ajuar de plata compuesto por ráfaga, corona imperial y media luna, cinceladas por el cordobés Damián de Castro hacia 1760. Además, porta en sus monas corona de espinas y clavos de plata, así como un sudario de hojilla plateada. Luce manto de terciopelo negro liso, que se complementa con dos mantos de vis­tas bordados sobre terciopelo negro, uno bordado en plata en 2000 y otro con bordados del siglo XIX en 2006, ambos obra del ecijano Emilio Gómez Moreno.

Procesiona en paso de estilo ecijano, tallado en madera dorada con seis candelabros de guardabrisas, obra del sevillano Manuel Guzmán Bejarano en 1957. La imagen se sitúa sobre una alta peana dorada en la que aparecen numerosas cabezas de queru­bines, atribuida a Pedro Duque Cornejo a comienzos del siglo XVIII y rodeada de cuatro ángeles pasionistas, que se atribuyen a Luisa Rol­dán por la misma fecha. Los faldones tienen bordados realizados por el ecijano Jesús Rosado Borja en 1998.

CURIOSIDADES
El paso representa la Soledad de María al pie de la Cruz, si bien iconográficamente se basa en el versículo 1 del capítulo 12 del Apocalipsis: "Y apareció una gran señal en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas". Se trata de la dolorosa con más devoción de Écija, que además posee la medalla de oro de la ciudad desde 1998, cuando se le impuso durante la procesión del Corpus Christi mientras presidía un altar eucarístico ante el Ayuntamiento. Ese mismo año había presidido el Vía-Crucis del Consejo General de Hermandades y Cofradías por ser el Año Santo Mariano, además de coincidir con el turno a la Hermandad del Santo Entierro. En 2023, la cofradía conmemora el 450 Aniversario Fundacional, que tuvo como culmen la salida extraordinaria de la Virgen de la Soledad desde la Parroquia Mayor de Santa Cruz.

Hermandad del Resucitado


Hermandad del Santísimo Sacramento, Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, María Santísima de la Alegría y Santa María Magdalena.

Parroquia Mayor de Santa Cruz.
Fundación: 1601.
Domingo de Resurrección.

HISTORIA
Con orígenes en torno a 1580, hasta 1601 no se aprobaban las reglas de la "Cofradía del Santísimo Descendimiento de la Cruz, Benditísimo Entierro y Resurrección", establecida en la Parroquia Mayor de Santa Cruz, incorporándose en 1628 como titular el Santísimo Sacramento. Además, se tiene constancia de la tenencia de una imagen mariana de candelero cuya advocación se desconoce. Realizaba estación de penitencia en la tarde del Viernes Santo con el Santo Entierro, así como al alba del Domingo de Resurrección con Cristo Resucitado. Ya en 1616 quedó agregada a la Archicofradía de la Resurrección de la Iglesia de Santiago de los Españoles de Roma, lo que le permitía gozar de las indulgencias concedidas a esta institución por Gregorio XIII en 1580, Gregorio XIV en 1591, Clemente VIII en 1604 y Paulo V en 1610.

Finalmente, los convulsos acontecimientos políticos del siglo XIX provocaron a mediados de la centuria la extinción de la corporación, a la que estaba ligada la aristocracia ecijana.

Sobre los cimientos de esta primitiva cofradía se constituiría una nueva hermandad en 1979, aunque rindiendo culto únicamente a la imagen de Cristo Resucitado, que comienza a realizar estación de penitencia un año más tarde. Ya en 1988 se agrega la titular mariana, si bien las reglas de la corporación no se aprobarían hasta 1990, nuevamente modificadas en 2000 para incluir el culto a Santa María Magdalena. Esta última imagen fue donada a la cofradía un año antes por Fernando Luna Riel, obra anónimo de hacia 1800 que parece ser que se utilizaba indistintamente como Virgen Gloriosa y Dolorosa, siendo entonces restaurada por el ecijano Rafael Amadeo Rojas. 

Por otro lado, la corporación se encarga de la celebración anual de las cruces de mayo en el primer fin de semana de dicho mes, procesión multitudinaria a la que asisten numerosos niños y niñas de la ciudad con pasos de pequeñas dimensiones.

Como curiosidad, la Hermandad del Resucitado ha suspendido la estación de penitencia debido a la lluvia sólo en dos ocasiones: en 2013 y en 2014. Por esas fechas, la cofradía cambia la forma de portar los pasos: antes se hacía a hombro, pasando posteriormente a costal. 

HÁBITO PENITENCIAL
Túnica de color crema, capillo blanco con escudo bordado y capa blanca con franja a los lados (roja en el Cristo y celeste en la Virgen), cuya punta derecha va cogida en el hombro izquierdo. Cíngulo de cuerda. Guantes blancos.

CRISTO RESUCITADO
RESEÑA ARTÍSTICA
La imagen de Cristo Resucitado es obra anónima fechada en torno a 1600, siendo restaurada por el sevillano Ricardo Comas en 1981, que atribuyó la imagen a la escuela del Greco. Porta un estandarte de plata que data del primer tercio del siglo XVIII, mientras que a finales de la centuria un platero ecijano apellidado Franco realizó las tres potencias de plata que luce.

Procesiona sobre paso barroco, diseñado y tallado por Rafael Amadeo Rojas. No obstante, en los últimos años ha salido sobre el paso del Corpus Christi (la Adoración Nocturna Masculina y Femenina de Écija también reside en la Parroquia Mayor de Santa Cruz).

CURIOSIDADES
La imagen de Cristo Resucitado preside un Vía-Lucis anual por la feligresía cada Domingo de Pentecostés desde el año 2006. La original canastilla representa hojas de cardos que simbolizan la muerte, que parten hacia arriba formando palmas que aluden a la Resurrección. En el paso figura el cirio pascual. Cristo Resucitado presidió el Vía-Crucis del Consejo en 2014, ofreciendo como estampa única ver la imagen recorriendo las calles ecijanas por la noche. 


MARÍA SANTÍSIMA DE LA ALEGRÍA
RESEÑA ARTÍSTICA
La Virgen de la Alegría es obra del sevillano Antonio Dubé de Luque en 1988.

El paso está realizado en meta plateado por los talleres sevillanos de Orfebrería Andaluza de Manuel de los Ríos en 1997, también autor de la corona de salida en plata sobredorada, si bien la finalización del proyecto lleva años en pausa debido a los recursos económicos de la hermandad. Está iluminado por dos candelabros de guardabrisas plateados en la delantera. Alterna tres mantos de salida, uno blanco bordado en oro del ecijano José Luis Asencio y dos de tisú liso, uno celeste y otro beige.

CURIOSIDADES
Sufragada con las aportaciones de devotos y feligreses, se trata de la única imagen mariana de la Semana Santa de Écija que no es una dolorosa; por tanto, no lleva lágrimas. Cada año es portada por hermanas costaleras, habiendo estado guiadas durante años a las órdenes de una capataz. Son peculiares los pendientes que en algunas estaciones de penitencia luce la imagen, que también porta un ramillete de azucenas sobredorado, obra de Manuel de los Ríos.

Este blog pidió la venia en Carrera Oficial el 6 de Marzo de 2007.